martes, 18 de noviembre de 2008

Un testimonio positivo

http://www.elcorreogallego.es/index.php?idNoticia=365652&idMenu=5

Corina Alina Ochiosu

"Las telenovelas y la imagen de España por TV me trajeron aquí"

17.11.2008

Inmigrante rumana afincada en Compostela. Cuando cursaba el primer año en una universidad de su país y con sólo 20 años se subió a un autobús rumbo a España. "Decepcionada y a punto de hacer las maletas de vuelta a casa, encontré a mi príncipe azul"


MÓNICA NOGUEIRA • SANTIAGO

Una sonrisa permamente ilumina a diario el semblante de Corina Alina Ochiosu, inalterable entre el ir y venir de compostelanos y foráneos en la panadería que A Tafona tiene en O Preguntoiro. Sólo un dulce deje cantarín delata un origen ciertamente desconocido, que deja a "todos sorprendidos" cuando desvela su procedencia: su Rumanía natal.

La historia de Alina –como gustan llamarla sus amigos– bien podría servir de guión a un cuento de antiguas princesas, pero adaptado al siglo XXI. Comienza con una niñez sumida en el "terror" de la dictadura comunista de Nicolae Ceaucescu. Entre los recuerdos que guarda de aquella época, hasta los siete años –entonces "mataron" al dictador–, alguno imborrable: "No podías andar por la calle con falda, y si un mayor iba por la calle y no llevaba el carné del trabajo encima, lo metían en la cárcel". Desde sus vivencias en el seno de una familia de clase media, con "mi padre trabajando y mi madre cuidando de mi y de mis tres hermanos", evoca aquellos días en que la comida estaba racionada: "tanto de leche, tanto de azúcar .... y no había más". Eran años duros.

Alina creció en RM Vâlcea como tantas otras niñas, en medio de revueltas y cambios políticos y sociales, y andando el tiempo llegó a la universidad. Empezó a cursar lo que "aquí llamarías negocios", explica, estudios que además compaginaba con el trabajo por la noche "en una discoteca, pero muy distinta a las de aquí, porque tenía varios restaurantes de mucho lujo a los que sólo se accedía con reserva de mesa". Así se financió el curso.

Entretanto, el hermano mayor de Alina decidió hacer las maletas y buscar un futuro mejor en tierras italianas. Los frutos no se hicieron esperar y pronto "comenzó a llegar a casa dinero desde Italia". Además, esta rumana afincada en Compostela, veía que todos los que se habían marchado "volvían con coche y compraban pisos".

Corría el año 2003 y Rumanía comenzaba a abrir su frontera para los de dentro. Desde la caída del régimen dictactorial y hasta esa fecha, los rumanos sólo podían abandonar el país portando la correspondiente "visa para marchar a trabajar".

Animada por las "imágenes que se veían de España por la televisión", que dejaban apreciar lo "bien que se vivía" en este país, recuerda, junto con su afición por las telenovelas, que "seguía muchísimo y ya las entendía perfectamente", Alina no se lo pensó dos veces y, junto a una amiga, puso rumbo a España, entendiendo el idioma, aunque sin hablarlo, y "así llegué aquí". Tomó un autobús que partía "una vez por semana" desde su ciudad natal hasta Madrid y una vez en la capital española, sin más dilación, otro autocar hasta Santiago, donde estaba el hermano de su amiga de viaje y otros pocos compatriotas. "Éramos pocos rumanos aquí", porque todavía era el principio de la apertura de sus fronteras.

"Sólo venía a probar, a ver cómo me iba durante tres meses", y la primera experiencia "no fue muy positiva", reconoce. "Mis amigos me buscaron trabajo, de limpiadora, pero no tenía papeles y me pagaban mal", relata, y en esto, "decepcionada y a punto de volver" a Rumanía, "apareció mi príncipe azul". Lo suyo fue "amor a primera vista", reconoce aunque pueda parecer cursi, y añade que él –su Toño– también "me dijo: eres la chica de mi vida". Desde entonces ya no se han separado.

La familia de Toño abrió las puertas de par en par a Alina, que encontró en ella "todo el apoyo del mundo". Dejó de ser una "sin papeles" para convertirse en una trabajadora igual que cualquier gallega.

Aunque cuando Alina llegó a Santiago, los rumanos eran desconocidos para la mayoría, su condición de extranjera y, especialmente, su estatus de ilegalidad hizo que no siempre la mirasen con buenos ojos. "Mi situación cambió radicalmente cuando tuve los papeles", afirma esta joven rumana de 24 años, que mantiene contacto "semanalmente" con su familia en Rumanía. Ahora, dice, "me da pena" que sus compatriotas sean famosos por formar bandas de delincuentes y confía en que "esto pase". Entre los rumanos, como en todas partes, "hay buenos y malos, aunque yo soy de los buenos", bromea.

Como en todos los cuentos de princesas, Alina es hoy "muy feliz" junto a Toño y su "preciosa Irene", que llegó este año. La historia sigue con un: y comieron perdices, que puede ser. Lo que sí es seguro es que pan no faltará para seguir alimentando este relato de hoy.

lunes, 17 de noviembre de 2008

El peso de los rumanos en la economía española

El colectivo rumano representa el 0,71% del PIB español, según el profesor Ramón Tamames

España experimenta el mayor crecimiento de extranjeros de su historia, en donde la comunidad rumana constituye el 17% del colectivo foráneo

La Universidad Rey Juan Carlos I ha elaborado un estudio sobre la inmigración rumana en España preparado para Saatchi&Saatchi. El equipo de trabajo, dirigido por el profesor Ramón Tamames, lo forman el profesor de la Universidad de Barcelona, Miguel Pajares; el profesor de la Rey Juan Carlos I y catedrático de Jean Monnet, Rogelio Pérez Bustamante; el profesor secretario general de la URJC, Felipe Debasa Navalpotro y con el apoyo editorial e infográfico de Mónica López Fernádez de la Universidad Autónoma y Begoña González Huerta, de la Universidad Complutense de Madrid.

Estrella digital/ PATRICIA VICO

Madrid


El estudio ha sido presentado en la sede de la Comisión Europea de Madrid por el director representante de la CEE, José Luis González Valle, el CEO de Saatchi & Saatchi España, Felipe San Juan y por la Excma. Embajadora de Rumanía, María Ligor.

El análisis del estudio se basa en la década de 1998 a 2008, en donde España ha experimentado el mayor crecimiento de residentes extranjeros de su historia: hasta llegar a 4,5 millones de inmigrados que viven y trabajan entre nosotros. Siendo las causas principales de ello el fuerte crecimiento del país, y el débil pulso demográfico de su población originaria desde mediados de la década de 1970.

Dentro de esa gran oleada inmigratoria, desde 2008 los rumanos constituyen el principal colectivo foráneo: 702.000 personas, el 17% del total de extranjeros en España. De los cuales 448.000 están ocupados (equivalentes al 22% del total de inmigrantes que trabajan), 99.100 desempleados por los efectos de la crisis; y sólo 154.900 inactivos (niños, amas de casa, tercera edad, etc.). Siendo esa población muy joven y con alta tasa de actividad bruta, del 77,9 %; muy por encima de la media nacional, que apenas supera el 50 por 100. Y con una fuerte concentración en la actividad constructora, lo que ha redundado en el volumen de paro antes especificado.

Adaptación a la sociedad española

Según el estudio dirigido por el profesor Tamames, los rumanos son la colectividad extranjera inmigrante de mayor número de matrimonios mixtos, con 1.394 casamientos en 2005, que en los últimos años, sin datos aún, parecen haber evolucionado muy a la alza. Dentro de una convivencia muy aceptable con la sociedad receptora, y una opinión general muy satisfactoria de los empresarios españoles sobre los trabajadores rumanos. Y con sólo algunas referencias críticas a la etnia gitana, cuyos efectivos en España pueden situarse en torno a 25.000 personas.

La escolarización de los hijos de rumanos es prácticamente del 100%. Y en lo que se refiere al aprendizaje del español, son los inmigrantes eurocomunitarios que más rápidamente lo aprenden; tanto por la naturaleza latina de su propia lengua, como por la fuerte concentración de rumanas en actividades domésticas y de servicios en general, con estrecha comunicación cotidiana.

Asociaciones de Rumanía en España

El estudio revela que actualmente existe un centenar largo de asociaciones de inmigrantes rumanos más o menos operativas, con fuerte concentración en las CC.AA. de Madrid, Cataluña y Valencia, y casos de gran densidad en poblaciones como Coslada y Castellón. Habiéndose comprobado que la participación en las elecciones locales como ciudadanos comunitarios, es débil; sobre todo, por las burocracias de inscripción en el censo electoral.

Tratado de Adhesión a la UE

En el Tratado de Adhesión de Rumanía a la UE, con integración desde el 1.I.2007, se permitió que los Estados miembros fijaran moratorias a la contratación laboral. Que en España se estableció por dos años, con finalización el 1.I.2009. Pudiendo decirse que si con esa moratoria se pretendió ?evitar que viniesen más rumanos?, su eficacia fue nula; por la configuración como autónomos del 20% de los trabajadores inmigrados de la antigua Dacia.

El colectivo rumano en la economía española

En cuanto a la contribución de los rumanos a la economía española, puede estimarse, en términos estrictamente salariales, en unos 8.000 millones de euros, que representan el 0,71% del PIB español. Aunque esa cifra es muy relativa y de expresión poco generosa, por las muchas incidencias en otros planos de la realidad.

Según el análisis dirigido por el profesor Tamames, un efecto cuasidirecto de la inmigración en general (y dentro de ella de la rumana) consiste en que importantes efectivos laborales españoles se liberaron merced a la disponibilidad de trabajadores en actividades domésticas; con doce puntos más de presencia laboral de la mujer española en la población ocupada a lo largo de la última década. Además, la inmigración tiene un impacto muy favorable en términos de aportaciones a la Hacienda y a la Seguridad Social.

Está claro que el crecimiento económico que se experimentó en España en los últimos tiempos, se debe en buena medida a los inmigrados. Porque, ni por ensoñación se habrían alcanzado cotas de expansión como las conseguidas sin esos aportes de fuerza de trabajo y, entre ellos, la de los rumanos. Que han contribuido grandemente a nuestra calidad de vida.

El retorno de los trabajadores rumanos, en medio de la crisis que atravesamos (y por su fuerte concentración en actividades constructoras), apenas se ha planteado? todavía. Todo dependerá de la proporción en que mantengan sus puestos de trabajo, o su situación como parados con seguro de desempleo. Como también es cierto que están pesando dos nuevos factores proretorno: el encarecimiento de las hipotecas para quienes adquirieron una vivienda; y aún débilmente los llamamientos oficiales desde Rumanía para favorecer la vuelta de especialistas

Documental sobre la inmigración rumana en España


http://www.heraldo.es/index.php/mod.noticias/mem.detalle/idnoticia.28115

Carlos Igesias muestra la mejor cara de la inmigración rumana

El actor y cineasta compara en el documental 'Un Euro 3,5 lei' la situación de los rumanos en España con la de los españoles que emigraron hace medio siglo.



COLPISA. Madrid

Más de 700.000 rumanos viven y trabajan en España. Su imagen y la percepción que de ellos tiene la sociedad española no es plenamente positiva. Se debe a una minoría de delincuentes y marginales que acaparan un negativo protagonismo en los medios de comunicación. El actor y director Carlos Iglesias quiere contribuir a mejorar esta deteriorada imagen y mostrar la mejor cara de la inmigración rumana. En una iniciativa coordinada con el Gobierno rumano, Iglesias ha rodado el documental 'Un Euro, 3,5 lei'. Un trabajo muy emotivo en el que el director de otro largo centrado en la inmigración, 'Un franco, 14 pesetas', contrapone a la fría estadística y los estereotipos caras, relatos y trayectorias de esfuerzo y superación. Lo hace a través de las veinte historias de rumanos que encadena y trazando un paralelismo entre los emigrantes españoles que en los años sesenta se buscaron la vida en Europa y los rumanos que hoy hacen lo propio en nuestro país.

La producción, que no tendrá explotación comercial, forma parte de la campaña 'Hola soy rumano', que lleva adelante el gobierno de Rumanía para promover la imagen positiva de sus ciudadanos en España. Un campaña que respaldaron hoy junto al cineasta español el veterano realizador Valerio Lazarov, un rumano que lleva casi medio siglo entre nosotros, y el que fuera presidente de Rumanía, Petre Roman, hijo de un brigadista rumano que defendió la República Española en la Guerra Civil y de una española.

Humanidad y estadística


«Los rumanos de ahora y los españoles de entonces parten en busca de lo mismo: de un bienestar que se les niega y al que todo ser humano tiene derecho» dijo Iglesias. Destacó que la sencillez es la base de este documental de 35 minutos, en verdad de factura muy simple, en el que deja que los protagonistas den cuenta de sus anhelos, necesidades, deseos, sufrimientos y sueños. Unas vidas y unas peripecias que alternan ternura, amargura, dolor, felicidad y sonrisas contadas por sus protagonistas que se intercalan con imágenes de la película 'un franco, 14 pesetas', un relato autobiográfico sobre la experiencia de Iglesias como emigrante en Suiza en los años 60 del siglo pasado.

«Me aterra que lo reduzcamos todo a números, que las historias y anhelos que encierra cada vida se pierdan e una fría estadística, cuando lo realmente importante en la humanidad».

«Todos nos parecemos mucho. Somos iguales y buscamos lo mismo. La memoria se pierde y este país de nuevos ricos que hoy somos se permite considerar que todos los que vienen a buscarse la vida son delincuentes» «Son comentarios que se hacen desde las vísceras, olvidando cómo hace unos años salieron de aquí cuatro millones de personas en busca de un futuro». «Ahora el fenómeno se ha dado la vuelta y recibimos una inmigración que necesitamos y que nos ha salvado» dijo Iglesias el mismo día que un estudio público reiteraba que España necesitara al menos 100.000 inmigrantes cualificados cada año para sostener nuestro mercado laboral y el sistema económico.

«Queremos defender a los rumanos asentados e integrados en España ante la mala imagen de las historias delicuencia y marginalidad que recogen los medios de comunicación» dijo Petre Roman, hoy Alto Comsionado para la Emigración en Rumanía.

Enseñanza del rumano en La Rioja

http://www.larioja.com/20081113/local/region/cuatro-profesores-impartiran-ensenanza-200811131304.html

El programa se desarrollará en ocho centros educativos de Logroño y pretende ampliarse a 25 centros

Cuatro profesores de rumano impartirán enseñanza de la lengua y cultura de aquel país en centros públicos de La Rioja. Este es uno de los asuntos tratados hoy en la reunión entre la embajadora de Rumanía en España, María Ligor, y el presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz.
Los profesores impartirán clases en horario extraescolar con el objetivo es fomentar una educación intercultural.
La embajadora ha informado de que este programa forma parte de un acuerdo entre el Gobierno rumano y el Estado español, que se desarrolla en otras Comunidades autónomas donde reside población rumana.
El profesorado ha sido seleccionado por el Ministerio de Educación de Rumanía, que financia el coste de los profesores y el material didáctico necesario.
El programa se desarrollará en ocho centros educativos de Logroño y pretende ampliarse a 25 centros.
Según datos de la Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración, en La Rioja residen 7.052 rumanos.
Tras reunirse con el presidente de La Rioja y el primer teniente alcalde de Logroño, Angel Varea, la embajadora ha mantenido otra reunión en la Cámara de Comercio con doce empresarios riojanos que tienen relación comercial y económica en el país del Este.
La embajadora ha destacado que Rumanía tiene una industria "muy pujante" en el sector del automóvil, pero también ha subrayado el interés del Gobierno rumano por reforzar, en lo posible, las inversiones riojanas a aquel país.
Según datos facilitados por la Cámara, en 2007 La Rioja importó por valor de 4,39 millones de euros -un 215% más que en 2006- y exportó por un importe de unos 6,76 millones -el 49,5% más- que en el ejercicio anterior.
La balanza comercial entre La Rioja y Rumanía es de 2,3 millones de euros y la tasa de cobertura del 154%.

Hallazgo prehistórico en Rumanía

http://actualidad.terra.es/ciencia/articulo/reconstruyen-rumania-esqueleto-mastodonte-anos-2893218.htm

Reconstruyen en Rumanía el esqueleto de un mastodonte de 3 millones de años


Un esqueleto casi completo de mastodonte que data de unos 2,5 a 3 millones de años, descubierto este verano en la cantera de lignito de Racos (Rumanía central), ha atraído la atención de los especialistas del Museo del valle de Baraolt (Covasna) para restaurar esta rara reliquia fósil.


El geólogo Toth Levente, que hizo el descubrimiento, declaró a la prensa que este mes el esqueleto del animal será completado con los huesos torácicos, todavía bajo tierra, y que hasta la próxima primavera será expuesto 'en pie' en una galería de la mina, hasta que el museo tenga un espacio adecuado.

El esqueleto de mastodonte descubierto durante unas excavaciones el pasado julio, mide 7 metros de largo y 3,5 metros de alto, está casi completo y muy bien conservado.

El profesor paleontólogo Vlad Codrea, de la Universidad Babes Bolyai de Cluj, subrayó que el descubrimiento de Racos, además de ser muy raro en Rumanía, es también muy importante por ofrecer datos precisos sobre el proceso de fosilización y el medio ambiente en que vivió el animal a fines del Terciario.

Fósiles de vertebrados del Plioceno parecidos a los del mastodonte de Racos fueron hallados también en Rumanía en las grandes minas de lignito de los Cárpatos, al sur de Moldavia, al norte de Oltenia y al noroeste de Transilvania, explicó Codrea.

La restauración del esqueleto costará alrededor de 10.000 euros (12.700 dólares), suma que se ofreció abonar en totalidad un museo de Alemania, a cambio de poder exponer como prestado el esqueleto fósil durante seis meses, según Toth Levente.



Terra Actualidad - EFE

Empecemos / Hai să începem

Nace aquí "Cosas de Rumanía", un espacio modesto (de momento) en el que dar cabida a los asuntos relacionados con la cultura rumana que puedan servir para acercar este país a la sociedad española.
Por desgracia los medios se encargan de airear una imagen no del todo real de la comunidad rumana en España, asociándola a la marginalidad y los delitos. Pues bien, nosotros estamos empeñados en darle un giro a esa tendencia y hablar de Rumanía sin prejuicios ni etiquetas.
Un saludo para todos.